Terra Natura Benidorm reintroduce dos crías de chital desatendidas

El equipo de veterinarios y cuidadores de Terra Natura Benidorm ha reintroducido a dos crías de chital desatendidas por sus madres.

Las crías tuvieron que ser asistidas por los cuidadores al detectar que existía riesgo para su supervivencia, al observarlas en la pradera con evidentes signos de hipotermia.

Los cuidadores detectaron que las madres no atendían correctamente a estas dos crías, por lo que se inició el proceso de crianza a mano con biberón y leche maternizada.

Con el fin de devolverlas a su grupo lo antes posible, las crías fueron trasladadas a la clínica veterinaria del parque, donde recibieron el alimento y los cuidados oportunos para garantizar su supervivencia y bienestar.

Tras transcurrir algo más de cuatro meses desde su nacimiento, las crías ya están preparadas para volver al grupo. El proceso de introducción se ha iniciado con una primera fase en la que se fomenta el contacto olfativo entre las crías. De esta forma, el grupo y las crías se identificarán mutuamente y se familiarizarán con la instalación.

Superada esta fase, se procede a la unión física progresiva durante cortos periodos, que se aumentarán conforme a las reacciones de ambas partes en caso de ser satisfactorias.

De momento, las crías se mantienen junto al grupo en periodos de 15 minutos. Los resultados son buenos, tanto las crías como el grupo se reconocen y se aceptan con normalidad.

Las crías están respondiendo muy bien cuando los cuidadores les llaman para darles el biberón y seguir complementando su alimentación con leche maternizada.

En principio, las crías saldrán solas con los miembros de su propia especie, aunque cuando la integración sea plena lo harán con el resto de las especies.

Las dos crías de chital llevaban desatendidas por su madre desde abril, fecha en la que nacieron. Fuente: Terra Natura Benidorm.

Desatención de una cría

La desatención de una cría de chital, por parte de la madre, se puede deber a diferentes causas. Una de ellas, es que la madre sea primeriza y no sepa cómo actuar con la cría.

En otras ocasiones, la madre puede encontrase débil y, por tanto, no tener las fuerzas necesarias para atender a su cría. También puede deberse a que al cría nazca con algún problema o extrema debilidad, lo que hace que la madre rechace a su cría si considera que no puede sobrevivir de forma natural.

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