«Un Desgraciao» por Manuel Palazón

Manuel Palazón

Antiguamente, en un bar, pedíamos, un café bien negro, con leche condensada y  coñac (lo que se llama un Belmonte), una cerveza  de cinco grados para arriba, un bocadillo de chorizo o una tostada con mantequilla y mermelada, un orujo, un buen entrecot. En la actualidad pedimos un descafeinado, corto de café, con un chorrito de leche desnatada y sacarina (un “desgraciao”), una cerveza sin alcohol, una coca cola cero cero, tinto de verano sin alcohol, pan sin gluten, yogur desnatado… Y un largo etcétera que sirve para volver loco al camarero que toma la comanda cuando se trata de un grupo numeroso.

Los tiempos han cambiado, y quizá para bien. ¡Cuánta gente hay que no tolera el gluten y no lo sabía! ¿No es mejor para conducir no beber alcohol? El café altera los nervios, eso está claro. Hay que limitar el consumo de azúcar y de sal (cuidado con la diabetes), consumir menos grasas (que acecha el colesterol), que el pescado sea de un color determinado… Creo que a veces exageramos, aunque es verdad que hay enfermedades reales derivadas de un consumo incontrolado; también lo hacemos para prevenir, porque alguien dijo no sé qué, porque he leído cierto  artículo (que se contradice con otro)…

Lo mejor es que cada uno coma y beba lo que quiera. Pero recordemos que la tónica, la fanta, incluso la coca cola cero cero tienen más azúcar de la cuenta. Y no olvidemos los conservantes que muchos productos llevan y son perjudiciales para la salud. Por lo que respecta al tabaco (Fumar mata) parece que la gente le tiene menos miedo y se escuda en la frasecita: “de algo hay que morir”.

Manuel Palazón