MUSICOTERAPIA por Manuel Palazón

Manuel Palazón

Hace muchos años que se practica la musicoterapia como técnica terapéutica para enfermos mentales, para personas mayores, en sesiones gimnásticas, etc. A veces la practicamos a menudo sin darnos cuenta: simplemente oyendo música. ¡El poder de la música…! Hasta dicen que amansa las fieras (menos a aquella leona sorda, que se comió a un misionero mientras éste cantaba a la manada). Y produce un efecto beneficioso o perjudicial en ciertas plantas (en función de qué música se les ponga, claro). Es sabido que en las playas de Benidorm -recientemente lo he visto en la de Levante- se agrupan más de cien personas (hombres y mujeres), tirando a mayores, dirigidas por alguien que sabe más, y cantan a coro, a una sola voz, que se prolonga a dos kilómetros a la redonda, canciones de siempre: boleros, rancheras, pasodobles, pasajes de zarzuelas… Manejan un Cancionero casero que recoge casi cien temas harto conocidos por personas de cierta edad. Algunos cantan desafinados, otros berrean, pero muchos entonan pasablemente; y todos están contentos durante la horita de “musicoterapia”; y están deseando que llegue el día siguiente, a la misma hora, para volver a cantar. Eso es bueno. Entretiene a los coristas y a los que se agolpan en la acera para escucharlos. Y hasta es un atractivo turístico para la ciudad de Benidorm. No digo yo que se les subvencione, pero sí al menos que se les aliente con escritos como el mío. Que sigan haciéndolo durante muchos años: es sano, agradable y terapéutico.