Halloween sí; Tenorio también por Manuel Palazón

Desde hace unos años, se ha instaurado en toda España y en medio mundo una fiesta netamente americana: el famoso Halloween, fiesta arraigada sobre todo en los jóvenes y en los niños de las escuelas.

No me parece mal: cuantas más fiesta mejor: diversión, ventas comerciales, esparcimiento, casi desenfreno… Se celebra el 31 de octubre (y el 1 de noviembre), justamente, cuando había tradicional costumbre en España de representar el Tenorio, no ya por la fama de “donjuán” del protagonista, sino por la osadía de invitar a un muerto a una cena, a la cual el muerto corresponde y sobreviene el desenlace de la obra teatral.

Su antecedente más claro es “El burlador de Sevilla y convidado de piedra”, de Tirso de Molina (siglo XVII), desarrollado magistralmente por José Zorrilla en el siglo XIX. En Tirso, don Juan va los infiernos después de su muerte; en Zorrilla, por la intercesión de la novicia Inés, el tenorio se salva gracias a un minuto de sincera contrición. Halloween procede una antigua tradición celta irlandesa; cobró auge por las películas que surgieron a partir del principios del siglo XX en EEUU. Es una fiesta de brujas, de muertos, totalmente pagana. Nuestro don Juan Tenorio, al menos, es buena literatura.

Hay quien piensa que se ha perdido la tradición de llevarla a los teatros el 31 de octubre, pero no: se representa en muchos lugares de España. Fieles a la tradición, Alpi-Tossal se ha propuesto, ya desde al año pasado, llevarla a la escena en algunos de los pueblos de la comarca; este año se representará en el salón de actos del Ayuntamiento de Benidorm el jueves 28 de octubre a las 7 de la tarde; y en la Casa de Cultura de Alfaz del Pi el martes 2 de noviembre, a las ocho de la tarde. No se lo pierdan: defendamos nuestra tradición.

Manuel Palazón