La Guardia Civil desarticula una banda de traficantes lituanos de marihuana

La Guardia Civil desarticula una banda de origen lituano dedicada al cultivo indoor de marihuana a gran escala, asentado en el levante alicantino, que exportaba la sustancia a países europeos. Han sido detenidas once personas a las que se les imputan los delitos de tráfico de drogas, cultivo de marihuana, defraudación de fluido eléctrico, falsificación de documentos de identidad y de placas de matrícula, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

En el mes de agosto de 2020, la Guardia Civil localizó una plantación de marihuana en la localidad de Alfaz del Pi. Tras este hallazgo, agentes del Área de Investigación de los Puestos de San Juan y de Altea dieron inicio a una operación conjunta para la identificación y localización de los responsables. A lo largo de casi un año, los agentes han llevado a cabo una ardua labor investigadora, que se ha ido materializando en diferentes fases de explotación.

La primera fase tuvo lugar en enero del presente año 2021, cuando fue detenido en Altea el primero de los miembros de la organización, al que se le relacionaba con la localización de la plantación en Alfaz del Pi. Los agentes estaban tras su pista, pero se encontraba fugado en Reino Unido. Tan pronto como regresó a España fue detenido e incautado el vehículo con el que viajaba, un turismo de alta gama que había robado allí unos días antes, y al que le había troquelado un número de bastidor y placas de matrícula falsos.

Poco después, los investigadores localizaron una vivienda en una urbanización de San Juan de Alicante, en la que sospechaban que el grupo tuviera otro cultivo de marihuana de tipo indoor. Una vez autorizada la entrada, la Guardia Civil realizó el registro en su interior incautando 461 plantas adultas de Cannabis sativa. Fue detenido el cuidador de la vivienda.

A principios del pasado mes de junio, la Guardia Civil dio con la ubicación de otras tres viviendas en La Nucía, Alfaz del Pi y Muchamiel. Los agentes hallaron en el interior de cada una de ellas un cultivo, en los que se aprehendieron 395, 295 y 366 plantas respectivamente y fueron detenidas cuatro personas.

A finales de junio, el día 29, la Guardia Civil registró otras dos viviendas, esta vez en Alicante, en las que localizaron dos cultivos más y fueron detenidas otras dos personas. Fueron intervenidas 384 plantas en una de ellas, y 360 en la otra, así como un chaleco antibalas en cada una de las moradas.

Finalmente, y después de un exhaustivo estudio de la documentación recopilada en las fases anteriores, una vez que la trama estaba ya plenamente identificada, los días 25, 26 y 27 de julio se procedió a la detención de los últimos tres miembros, entre ellos el líder, que en el momento de la detención se disponía a huir de España desde el aeropuerto de Barcelona.

La banda seleccionaba viviendas de gran lujo, que alquilaban empleando identidades falsas. Para financiar las seis viviendas en las que tenían instalados los cultivos ilegales, habían invertido más de 100.000 euros. Desplegaban una importante logística de aseguramiento y vigilancia de las viviendas, contando para ello con cámaras de video-vigilancia y sensores de movimiento, e incluso, chalecos antibalas. Instalaban sofisticados laboratorios de producción de marihuana a pleno rendimiento. Preparaban toda la infraestructura necesaria para el pelado de las plantas una vez recolectadas, y el empaquetado y distribución de la cosecha, una vez seca. Controlaban el riego, la ventilación, iluminación, humedad y temperatura de las plantaciones a través de medios tecnológicos de última generación por Internet. Un completo sistema de refrigeración y ventilación aseguraba la estanqueidad para que el fuerte olor que desprende la sustancia no se filtrara al exterior. Para el suministro eléctrico y de agua, contaban con enganches ilegales.

Además de falsificar los documentos de identidad para realizar con ellos los contratos de alquiler de las viviendas, los empleaban también en el alquiler de vehículos, la adquisición de las líneas telefónicas y de las cuentas bancarias. Todo esto con la finalidad de enmascarar sus verdaderas identidades y dificultar así ser atrapados por los agentes de la autoridad.

La droga producida era enviada a Reino Unido y países de Europa central.

Se han realizado seis registros, en los que se han desmantelado seis cultivos de Cannabis sativa de tipo indoor, y se han aprehendido 2.261 planta de marihuana, todas adultas, de tamaño grande, y en fase de floración. Además se han intervenido un kilogramos de cogollos de marihuana, cuatro vehículos utilizados por los miembros del grupo (uno de ellos, el que previamente había sido robado en Reino Unido), dos chalecos antibalas, y 7.530 euros en efectivo.

Para la investigación de los objetivos ha sido crucial la colaboración con Europol en Lituania y Francia, y con la National Crime Agency de Reino Unido.

En total han sido detenidas once personas de nacionalidad lituana, diez hombres y una mujer de entre 20 y 38 años de edad. Se les imputan los delitos de tráfico de drogas, cultivo de marihuana, defraudación de fluido eléctrico, falsificación de documentos y de placas de matrícula, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Tras ser puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Benidorm, ocho de ellos han ingresado en prisión sin fianza, quedando los otros tres en libertad vigilada.