«Las vacaciones se acaban» por Manuel Palazón

En el extranjero, a dos mil kilómetros de Benidorm. Veinte días sin ver televisión ni leer los periódicos nacionales; veinte días sin ver películas americanas o de cine de barrio, sin saber cómo evolucionan los programas de cotilleo, los concursos de la tele; veinte días sin ver los caretos de los políticos, sin asistir a los debates sobre el procés en Cataluña, ni a los telediarios, ni al problema de género ni a mil y una noticias desagradables en la tele o en la calle.

Inevitablemente, uno está informado continuamente mediante el whasap, el facebook, etc. Uno no se puede desconectar de una forma total y permanente. Pero parcialmente sí. Veinte días de excursiones por Flandes, de buenas comidas y excelentes cervezas, de paseos en bici o andando. Lo que no he tenido ha sido mucha playa: un día tan solo, que lucía el sol y el termómetro marcaba 24 grados.

Los demás días de agosto no hemos pasado de 22 grados, ora lloviendo, ora con rachas de viento… Pero todo acaba. Y volveremos a nuestro país, a nuestra ciudad; a la vida pública, cultural y social de Benidorm.

Y volveremos a los ensayos para ofrecer conciertos folklóricos, conferencias, recitales poéticos y representaciones teatrales. Al fin y a la postre, la vida relajada cansa; lo que uno quiere es el jaleíllo cotidiano… A partir del 1 de septiembre.

Manuel Palazón