Más de 2 millones de empresa se quedarán sin ayudas del fondo de 11.000 millones

Continúa la polémica y la decepción de las principales asociaciones empresariales cada vez que se van conociendo detalles, la famosa «letra pequeña» del fondo de 11.000 millones de euros anunciado a bombo y platillo por el presidente del gobierno Pedro Sánchez el pasado mes de febrero.

Son ayudas que ya de inicio llegan tarde, tras miles de cierres definitivos de empresas afectadas por las restricciones impuestas por las administraciones, motivo de la pandemia de la Covid-19. Empresas que se podrían haberse salvado si hubieran llegado las «prometidas» ayudas en tiempo y forma.

Han hecho falta meses de continuas protestas de empresarios y autónomos en la calle recordando al gobierno aquella aseveración del presidente de «No dejar a nadie atrás» para que un año después del inicio de la pandemia, se anuncien estas ayudas directas, principalmente para negocios turísticos, tras las terribles cifras estadísticas de caída del consumo, destrucción de empleo y cierres definitivos.

Las ayudas una vez más van camino de convertirse en un nuevo y estrepitoso fracaso de gestión del gobierno de coalición, debido a los requisitos sectoriales establecidos utilizando el CNAE de actividad, filtro con el que dejan fuera a más de 2 millones de empresas también afectadas por la crisis y que no pertenecen directamente a sectores turísticos.

Empresas Rentables

Hablamos de miles de empresas que sin ser turísticas viven gracias al turismo, que eran rentables antes de la pandemia y con las ayudas necesarias podrían continuar siéndolo una vez vencido el virus.

Sirva de ejemplo nuestro sector, el de los medios de comunicación, que no aparecemos en el listado de epígrafes emitidos por el gobierno para ser merecedores de las ayudas pero que, siendo además un sector prioritario que ejerce la información como servicio público, se desangra mes tras mes por la brutal caída de nuestra facturación, dependiente en más de un 80% de la publicidad comercial privada.

Las emisoras de radio no somos directamente empresas turísticas, pero por la limitación de la movilidad y la inexistencia de visitantes vacacionales en las zonas en las que todos los sectores somos dependientes del turismo, nos llevará más pronto que tarde, al cierre y desaparición total.

Como al sector de los medios de comunicación, se encuentran infinidad de empresas en este país, las estimaciones hablan de hasta dos millones, dependientes indirectamente del turismo, de la hostelería o la industria del alojamiento y que no podrán superar las secuelas económicas de la covid.

Ayudas Insuficientes Defectuosas

Hasta la fecha las ayudas emitidas por el gobierno han sido totalmente insuficientes, distribuidas sin precisión ni control y prueba de ello es la sensación generalizada de «abandono» de empresarios y autónomo por muchos motivos:

  • Los ERTES no han servido para parar la sangría de la destrucción de empleo y el permanente bloqueo y descontrol del SEPE ha llevado a muchos trabajadores a las conocidas «Colas del Hambre».
  • Los avales parciales del gobierno en los créditos ICO para empresas complicaron la concesión de los mismos, complicó su gestión administrativa y los bancos optaron por endurecer las condiciones para conseguirlos.
  • Las moratorias en préstamos han finalizado sin terminar la crisis y los bancos no las renuevan agravando la tesorería de empresas y particulares.
  • Se han seguido cobrando impuestos del fisco y de las distintas administraciones centrales sin dar oportunidades de demora o facilidades de pago a los contribuyentes. Último capítulo en este sentido llega con la declaración de la Renta, que va a afectar a miles de personas incluidas en ERTE y que ya habían visto reducidos notablemente sus ingresos.
  • No se han habilitado ayudas suficientes para soportar gastos fijos como los alquileres, suministros de energía o agua, seguros, renting, etc; gastos que se acumulan y aumentan cada mes con exacerbados intereses de demora, pues existen para cualquier empresario o autónomo aunque no tengan ningún tipo de ingreso o hayan reducido su actividad.

En definitiva la sensación de abandono generalizada aumenta y se extiende, la vacunación no avanza, y si las ayudas no se amplian a todos los sectores de producción que hayan visto reducida su facturación por la pandemia y no según el epígrafe de actividad, nos enfrentaremos a muchos más cierres, porcentajes de desempleo inasumibles y colas del hambre.