El presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, ha vuelto a poner de manifiesto “el cansancio y el enfado” del sector turístico de la Costa Blanca ante lo que considera “continuas contradicciones y arbitrariedades” del Gobierno de España y de la Generalitat Valenciana en sus criterios sobre movilidad nacional o uso de mascarillas

Mazón se refiere a las “incoherentes” disposiciones que se adoptaron por parte de la administración central y la autonómica respecto a la movilidad nacional y europea, al uso de mascarillas en las playas o a los horarios de cierre de la hostelería y del toque de queda.

          En este sentido, el también responsable del Patronato Provincial de Turismo ha reprochado a Pedro Sánchez y a Ximo Puig el daño ocasionado al sector turístico y hostelero por lo que considera una falta de “criterio, coherencia y sensibilidad”.

La Costa Blanca refleja agotamiento

“La Costa Blanca mantiene y refuerza sus niveles de calidad y excelencia durante este año de pandemia y mejoró sus procesos de digitalización, diversificación, desestacionalización e internacionalización” insiste el presidente, quien constata el “agotamiento” del sector cuando se prepara para “unas vacaciones de Semana Santa complicadas por medidas que no tienen que ver con criterios técnicos, ni epidemiológicos, ni científicos”.

Lamenta Mazón que no haya manera de “poder plantearle al Gobierno de España corredores de seguridad cuando sí se lo plantean en otras comunidades, ni de que le hagamos entender que la movilidad no tiene nada que ver con un cierre perimetral de territorios, sino de donde uno está establecido, independientemente de las fronteras que tenga”.

El sector de la hostelería criminalizado

Finalmente, el presidente de la Diputación de Alicante exige que se deje de criminalizar a la hostelería “como si fuera la máxima culpable de una serie de contagios que no se producen en ese ámbito” y califica de “chiste”, la última ocurrencia de usar mascarillas en la playa, “cuando el sector está demostrando que sabe perimetrarlas con seguridad”.

“Todo esto suena a un desprecio absoluto a la realidad turística de la provincia de Alicante. No podemos entender la falta de sensibilidad, coherencia y atención. Basta ya”, ha concluido Carlos Mazón.