Cierres Perimetrales, por Manuel Palazón

Quizá es una medida que está dando resultado, qué duda cabe, sobre todo si todos los ciudadanos cumplimos. Si no fuera por tanta fiesta ilegal que da claramente al traste con las precauciones de la mayoría. Desde un despacho, los burócratas valencianos dictan las restricciones que creen pertinentes. Respecto al confinamiento de ciertos municipios desde el viernes , a las tres, hasta la noche del domingo, yo manifiesto una pequeña objeción: los viernes, desde las dos hasta las tres menos cuarto, miles de coches, precipitados, salen de Benidorm o entran.

Es posible que el alcalde tenga potestad para decidir que esa hora se  retrase hasta las seis,  para favor de aquellas personas que terminan de trabajar a las cuatro o a las cinco de la tarde. Durante el fin de semana, los controles actúan con eficacia pero hay desigualdad en el cumplimiento de la ley: unos policías son inflexibles y otros son más laxos, algunos son bruscos y otros amables. Un ejemplo: un sábado quise ir a la playa (desde la Finca Barrina, que es Benidorm, hasta Poniente, que es Benidorm). Pues bien, antes de llegar a la vía del trenet, me hicieron volver a mi domicilio alegando que la población empieza donde ellos ponen el control; la población sí, pero no el término municipal -les dije yo. No quise discutir; y me fui por la circunvalación hacia la Avenida de Europa; a la altura de los juzgados, había otro control, que me dejó pasar sin problemas.

Y ya puestos, otra objeción: los censados en Benidorm no pueden ir ni sábado ni domingo al Centro Comercial, sito en el término municipal de Finestrat (en cambio los de Villajoyosa sí pueden). ¿No se podría hacer una salvedad, teniendo en cuenta que Benidorm es la ciudad con más densidad de población, y nos vendría muy bien realizar nuestras compras tranquilamente en fin de semana? En fin, menos mal que esto no va a durar siempre, pero ya llevamos un mes y, sinceramente, nos pesa.

Manuel Palazón