A mediados del mes de septiembre los policías recibieron la Orden de Búsqueda de esta persona así como información de que presuntamente se había asentado por la zona de el Albir. Desde entonces realizaron diversas pesquisas hasta que finalmente consiguieron dar con el fugado deteniéndole mientras paseaba por una avenida de la ciudad. Al parecer llevaba seis meses en tal localidad donde se había asentado.

Al arrestado se le acusa de un delito de explotación sexual de menores y pornografía infantil por presuntamente abusar de su hija menor de 10 años en el periodo comprendido entre 2008 y 2019, por estos hechos ha de ser juzgado en su país y se enfrenta a una pena máxima de 21 años de prisión.

Se da la circunstancia que desde el 1 de noviembre de 2019 la mencionada Orden de Detención Europea se aplica, además de con los Estados miembros de la UE, con los países de  Noruega e Islandia.

Un segundo fugitivo buscado por el Reino Unido intentó huir saltando por el balcón de un hotel

El segundo de los fugitivos capturados fue localizado por una patrulla de la Policía Nacional  en un hotel de Benidorm, cuando fueron a buscarlo a la habitación, el mismo intentó huir saltando por el balcón, pero no pudo escapar del cerco policial que se había conformado en torno establecimiento, siendo detenido en la calle.

El arrestado nacional del Reino Unido y 32 años de edad era buscado por las Autoridades de su país natal por los delitos de tráfico de drogas y blanqueo de capitales, debiendo ser juzgado y enfrentándose a una posible pena de 14 años de prisión.

Un tercer operativo policial

Agentes del Grupo 4º de la Policía Judicial de la Comisaría de Policía Nacional de Benidorm nuevamente coordinados con el Grupo de Fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial establecieron un dispositivo policial con el fin de localizar a un ciudadano rumano de 34 años que era buscado por Italia y sobre el cual recibieron informaciones de que pudiera ocultarse en Benidorm. Tras localizar su domicilio rápidamente fue localizado y detenido. Contra él constaba una Orden de Detención Europea por pertenecer a una Organización Criminal establecida en aquel país dentro de la cual su tarea era la de cometer delitos contra la propiedad y específicamente instalar dispositivos de clonación de tarjeras en los cajeros de la localidad de Torino.

Por esos hechos estaba pendiente de ser juzgado enfrentándose a la posibilidad de ser condenado a un máximo de siete años de prisión.

Un último detenido reclamado por Polonia

El último de los detenidos por una reclamación internacional fue localizado de madrugada por los integrantes de un indicativo del Grupo Operativo de Respuesta de la Comisaría de Benidorm que realizaban un control rutinario y observaron como un vehículo se saltaba un semáforo en rojo.

Tras dar el alto al coche e identificar a sus ocupantes los agentes descubrieron que uno de ellos, de nacionalidad polaca y 40 años de edad,  tenía en vigor una Orden Europea de Detención y Entrega por un delito de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y destrucción de documentos, dictada por Polonia y por la que había sido condenado a seis años de prisión, quedándole por cumplir tres años tras haber huido del país para refugiarse en la localidad alicantina, hasta el momento sin ser descubierto.

Los detenidos fueron puestos a disposición de los Juzgados Centrales de Instrucción de la Audiencia Nacional, encargados de llevar a cabo los trámites de la Orden Europea de Detención y Entrega.