mañana ha tenido lugar en Benidorm una sesión de trabajo, convocada por el Consejo Vecinal, en la que han participado representantes de las asociaciones de vecinos y técnicos municipales encargados de dos de las iniciativas de futuro propuestas desde el Ayuntamiento: la modificación de la Ordenanza de Movilidad y la creación de la primera Zona de Bajas Emisiones de la ciudad.

La reunión, presidida por los concejales de Participación Ciudadana y de Movilidad, Ana Pellicer y José Ramón González de Zárate, ha contado con la presencia de las asociaciones AVANA, Barceló-Ricardo Bayona, Casc Antic, Del Campo-Plaza España, Infante-l’Aigüera, Foietes-Estación-Vía Beniardà, La Cala, Mont Benidorm, Poniente, Serra Gelada, Ciudad Jardín y Virgen de la Almudena-Colonia Madrid. También han intervenido los vicepresidentes del Consejo Vecinal, Teresa Garrido y Manuel Sánchez Notario. Por parte de los Servicios Técnicos Municipales, han estado presentes el oficial de Tráfico, Jorge Saiz; el intendente de Tráfico, Pedro Esteban Moyá; el jefe de Vía Pública, César Tercero; el Técnico de la Administración General de Seguridad y Movilidad, Manuel López Ocaña y el Ingeniero Jefe municipal, Juan Carlos Galiano.

Tras la reunión de trabajo, Ana Pellicer, sobre la modificación de la Ordenanza de Movilidad, aprobada en el pleno del pasado mes de agosto, ha recordado que convivirán en la ciudad cuatro zonas de estacionamiento diferenciadas por colores. Tendremos una zona azul “que mantiene el servicio” como ahora y se crean tres nuevas, en las que los ciudadanos empadronados en la ciudad que paguen aquí el impuesto de circulación “no tendrán que abonar ninguna cantidad”.

Pellicer se ha referido a la zona verde, “que tendrá un tiempo máximo de estacionamiento de 48 horas”; la zona naranja, en la que se podrá aparcar el vehículo hasta diez días y que contempla la posibilidad de que los “no residentes que acrediten un consumo en nuestra ciudad” tengan “bonificaciones”, persiguiendo el beneficio de establecimientos locales de restauración o el comercio “para potenciarlos”. También se ha presentado la zona roja que aún no tiene definido el periodo de aparcamiento.

En la reunión también se ha debatido la reciente creación de la Zona de Bajas Emisiones en el centro y primera línea. Esta tendrá una superficie de 63 hectáreas y una velocidad máxima permitida de 20 km por hora. Ocupará el espacio delimitado entre la avenida de Europa y Armada Española, con una almendra central entre Ruzafa, Venus, Almedros y Marqués de Comillas. En este espacio “se va a restringir el tráfico –ha aclarado Pellicer- para que gane el peatón y otro tipo de transportes como la bicicleta”. El objetivo es evitar la circulación de vehículos contaminen que generen “materias nocivas para el medio ambiente y para las personas que vivimos en la ciudad”.

Las dos iniciativas debatidas hoy van a marcar el futuro de la ciudad. Van a suponer cambios que “puede conllevar al principio molestias para las ciudadano”, ha reconocido Pellicer, quien ha comparado la situación con la reciente parcelación de las playas que, pese a haber generado debate, tenía como “finalidad garantizar la seguridad de las personas” que es lo que se ha conseguido. En este contexto, se persigue “una mejor calidad de vida” con una menor emisión de gases tóxicos contaminantes que proporcionen “una mejor salud y bienestar” de la ciudadanía.

Una vez expuestas estas dos iniciativas ante los representantes de las asociaciones vecinales, ahora serán estas quienes trasladarán el debate a cada uno de los barrios de Benidorm y den a sus asociados la palabra. Ana Pellicer ha incidido en “la importancia de la participación ciudadana” en estos y otros asuntos de la vida local y ha hecho hincapié en “la transversalidad” con la administración poniendo en valor las “grandes aportaciones que cada ciudadano desde su barrio puede realizar”.