Representantes de las asociaciones de vecinos de la ciudad, auspiciados por el Consejo Vecinal, han podido reunirse con sus representantes en el Ayuntamiento para analizar la situación de sus barrios, evaluar las actuaciones realizadas y dar a conocer a la corporación municipal nuevas reivindicaciones de cara al futuro.

Los concejales de Participación Ciudadana y Movilidad, Ana Pellicer y José Ramón González de Zárate, junto a los vicepresidentes del Consejo Vecinal, Teresa Garrido y Manuel Sánchez Notario, han mantenido una reunión a pie de calle con delegados de las asociaciones del Casco Antiguo y del Calvari, entre ellos, sus presidentas, Pepa Orozco y Paca Fuster.

Entre los asuntos tratados se han repasado la problemática planteada en la anterior reunión del 20 de febrero que afectaban, sobretodo, a limpieza, ruidos u ornato. En este sentido, Pellicer ha señalado que “hay mucho camino recorrido y muchas actuaciones realizadas” pero ha insistido en que “continuaremos incidiendo y mejorando” en todos estos aspectos.

Durante la mañana, la edil de Participación Ciudadana ha anunciado la renovación “en breves días” de la rosa de los vientos “emblemática” situada en la confluencia de las calles Gambo y Martínez Alejos. Para la actuación se usará mármol de primera calidad. Se revitalizará así uno de los espacios más visitados y conocidos de la ciudad.

Por su parte, González de Zárate, ha recordado que la modificación de la Ordenanza de Movilidad, aprobada por el pleno municipal este lunes pasado, dará respuesta, entre otras, a “una de las mayores reivindicaciones” durante años del movimiento vecinal de Benidorm: el ruido de los motores de los autobuses que afecta sobretodo a “dos de las arterias colindantes al centro”, como son las avenidas de Ruzafa y de los Almendros.

Hasta ahora, cuando un autobús mantenía el motor encendido mientras esperaba, o realizaba la carga o descarga de pasajeros o equipajes, “el humo de los tubos de escape subía a casa de los vecinos” y se generaba ruido durante el día o a deshoras. Lo único que podía hacer la Policía Local, se ha lamentado González de Zárate, era “pedir a los chóferes que, por favor, apagaran los motores”.  

La nueva ordenanza, ha aclarado el concejal de Movilidad, una vez pase el periodo de alegaciones y sea aprobada definitivamente, proporcionará “herramientas a la Policía Local” que podrá sancionar a los vehículos que lleven “más de dos minutos con el motor en marcha”. Una medida que evitará que “el humo de los tubos de escape no suba a las casas, no contamine y el ruido no moleste a los vecinos”.

Precisamente, para dar a conocer la nueva Ordenanza de Movilidad, Ana Pellicer ha anunciado que el Ayuntamiento convocará el próximo jueves a la ciudadanía a una reunión a la que asistirán los técnicos municipales “para que sean ellos quienes informen al Consejo Vecinal y a cada una de las asociaciones de la ciudad” de los beneficios de la nueva normativa, como en el caso de la contaminación acústica y medioambiental de los escapes de los autobuses. El lugar y la hora se anunciará a principios de la próxima semana.