La playa del Racó de l’Albir ha sido escenario de un simulacro de emergencia organizado por el Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi con el fin de poner a prueba el dispositivo de vigilancia y salvamento en la playa y comprobar la efectividad de los protocolos de actuación.

“Se trata de un ejercicio que se repite cada verano para estar preparados ante cualquier situación de emergencia que pudiera producirse y, de este modo, seguir mejorando”, ha explicado la concejala de Sanidad, Marisa Cortés, quien se ha acercado hasta la playa  para seguir en directo el simulacro junto a la edil de Formación y Recursos Humanos, Dolores Albero, y el coordinador del servicio de socorrismo, Allan Bernabeu.

El simulacro ha consistido en una intervención desde tierra, con el avistamiento por parte de los socorristas destacados en la playa de una persona con problemas dentro del agua y su posterior rescate. Una vez que la víctima ha sido rescatada, los efectivos sanitarios han comprobado que se encontraba en parada cardiorrespiratoria, por lo que han iniciado las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y su evacuación para dar de esta manera por finalizado el ejercicio. Un protocolo de actuación en el que han contado con el apoyo de la Policía Local de l’Alfàs y la coordinación del Servicio de Emergencias 112.

El servicio de salvamento y socorrismo de la playa del Racó de l’Albir cuenta con tres sillas de proximidad que están apoyadas desde el mar por una embarcación de rescate, así como por un puesto de movilidad. Así mismo, la asistencia sanitaria se complementa con un puesto de primeros auxilios en el que se encuentra disponible un equipo humano encabezado por un enfermero. Además, como en años anteriores, la playa del Racó de l’Albir es espacio cardioprotegido gracias al desfibrilador instalado en el puesto de primeros auxilios.