El alcalde de Finestrat, Juan Francisco Pérez, se pronunció sobre la propuesta aprobada ayer en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) mediante la cual el Ministerio de Hacienda se quedará los ahorros de los Ayuntamientos, una cifra cercana a los 15.000 millones de euros. Esta propuesta salió adelante con los votos del PSOE y el voto de calidad del Presidente de la Federación “lo que para mí es muy triste porque por 1ª vez en la historia se ha perdido el consenso de este organismo en el que estamos representados todos los Ayuntamientos y Diputaciones de España”. El primer edil finestrense también calificó la medida de extrema gravedad “porque no solo van a quitarnos lo que tanto ha costado ahorrar en los últimos años. También nos quitan la inmediatez con la que los Ayuntamientos hemos estado al lado de nuestros ciudadanos en los momentos más duros de la pandemia”.

En este sentido, el alcalde recordó las medidas adoptadas por el consistorio desde que se decretó el estado de alarma para cubrir las necesidades de la población frente a la crisis sanitaria del COVID-19.  “Con esos remanentes positivos de tesorería desde el Ayuntamiento pudimos destinar cerca de 1 millón de € a atender a nuestros vecinos cuando más lo necesitaban, con ayudas económicas individualizadas cuando no cobraban los ERTES del Gobierno central, con lotes de alimentos para los colectivos más vulnerables, con ayudas al alquiler, ayudas a autónomos o con equipos de protección cuando no tenían ni mascarillas, por citar algunos ejemplos”.

Por otra parte, Juan Francisco Pérez lamentó que el Ministerio de Hacienda “gran incumplidor del objetivo de déficit” se lleve los ahorros de los Ayuntamientos “que son los que sí han cumplido la ley y han generado ahorros. Por tanto, el mayor incumplidor es el que ahora va a gestionar el dinero de las administraciones que sí han cumplido”.  Al respecto transmitió sus dudas sobre el destino de estos fondos “que son fruto del esfuerzo realizado por los ciudadanos pagando IBIS y tasas en los últimos años, lo que ahora le da un cheque en blanco al Gobierno central”.

Juan Francisco Pérez mostró su inquietud ante la crisis socio-económica causada por la pandemia del COVID-19 “porque sin esa liquidez, no podremos afrontar la crisis con solvencia ni con inmediatez”. Por último, calificó como chantaje la voluntariedad a la que se deben acoger los ayuntamientos a esta medida “porque si no cedemos nuestros ahorros no podremos acogernos a los fondos de reconstrucción de Europa. Por tanto, es un expolio en toda regla, una expropiación forzosa del dinero que han conseguido ahorrar los ciudadanos para afrontar las crisis con seguridad e incluso una decisión susceptible de ser reclamada ante el Tribunal Constitucional porque atenta contra la autonomía de los Ayuntamientos”.