Una delegación de la Asociación de Solidaridad Benidorm-Chimbote (ASBECH) ha girado hoy visita a la primera autoridad local para presentar la asociación y trasladar las premisas de colaboración solidaria que plantea con la localidad peruana de Chimbote, conocida en los años sesenta del siglo XX como la capital de la pesca y del acero y a la que procesos símicos, los efectos ENSO (la sequía del fenómeno El Niño), la sobreexplotación pesquera y la degradación ambiental han sumido en una situación de crisis de la que está saliendo en estos primeros años del siglo XXI.

La delegación de ASBECH la integraron el presidente, Luís Bañó, al que acompañaban cargos de la directiva como Viicenta Asensio, Angélica Such, Mamen Díaz y Ana Lloret, junto al sacerdote benidormense padre Jaime Banaloy Marco. Fueron recibidos por el alcalde Toni Pérez y la concejal de Cooperación, Ángela Llorca Seguí.

Benaloy expuso los aspectos más significativos de Chimbote, sus carencias y dificultades, destacando sus coincidencias geográficas con Benidorm, con una isla incluso en su bahía, y la necesidad de trabajar en desarrollo local y participación ciudadana potenciando iniciativas de ayuda, solidaridad y concienciación, en las que Benidorm será fundamental.

Cuando la asociación termine sus trámites e inscripciones, destacó el alcalde, podrá optar a las ayudas de cooperación del Ayuntamiento. Toni Pérez señaló los compromisos de solidaridad y desarrollo local que se pueden acometer y animó a la delegación a avanzar en sus cometidos.