El tramo final de la calle Sant Pere, entre Maravall y Jaime I, se abre definitivamente al peatón. Con la finalización de las obras de adecuación que han tenido lugar las últimas semanas, Benidorm ofrece a la ciudadanía más de 9,3 km de vías peatonales a las que hay que añadir los 5 de los paseos de Levante y Poniente. Y la apuesta por la peatonalización no se detiene aquí, como ha anunció días atrás el alcalde, Toni Pérez, con la incorporación de la parte baja de la calle del Dr. Orts Llorca, enmarcada en la nueva configuración de la Avenida del Mediterráneo.

La actuación en Sant Pere es consecuencia de la situación generada por la crisis sanitaria de la Covid-91 y la necesidad de dotar a los ciudadanos del espacio necesario para mantener el distanciamiento social, argumento que también se ha aplicado en los trabajos de peatonalización en la calle Greco, de la Colonia Madrid; o en la avenida Armada Española, confluente con la vía acabada de abrir. Sin embargo, “la necesidad de transformar Benidorm –ha señalado Toni Pérez– en una ciudad más amable con el peatón a través de una política de movilidad accesible y sostenible es un objetivo que, desde el primer momento, puso sobre la mesa esta corporación municipal”.

Iniciativas como la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (EDUSI), o el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), entre otras, diseñadas durante la anterior legislatura, han apostado por la peatonalización de una ciudad que, durante los últimos años, “ha multiplicado el porcentaje de vías públicas exclusiva para los viandantes, ha incrementado el número de vías ciclistas hasta alcanzar los 91 km de carril bici y ha acrecentado sus zonas verdes hasta los 270.000 m2”, ha subrayado Toni Pérez”.