El Ayuntamiento de Benidorm descarta por el momento y mientras persista el estado de alarma reabrir el mercadillo municipal de los miércoles para la venta de productos alimenticios y de higiene personal, según ha trasladado hoy el alcalde, Toni Pérez, tras atender las indicaciones y recomendaciones de la Policía Local y de los técnicos municipales. Tampoco retomará su actividad el mercadillo privado que miércoles y domingos se instala junto al Hotel Pueblo, tal y como han convenido el Ayuntamiento y la empresa responsable.

Según ha indicado el alcalde, tal y como señala el informe emitido al respecto por la Policía Local, “las necesidades de compra de alimentos y de productos de higiene está suficientemente garantizada en todos los barrios de la ciudad a través de los comercios estables, en los que además se ha observado que se garantiza escrupulosamente el acceso de clientes y las medidas higiénico-sanitarias frente a la COVID-19”.

Además, en “un momento en que la movilidad sigue estando restringida, la reapertura multiplicaría los desplazamientos dentro de la ciudad, así como el flujo de vehículos hacia Benidorm, ya que buena parte de los vendedores con puestos asignados en el mercadillo proceden de otros municipios de la provincia”. El alcalde ha apuntado también que “una parte importante de consumidores del mercadillo se encuentra en el rango de edad más vulnerable a la enfermedad”. 

Toni Pérez ha incidido, asimismo, en que “la logística del mercadillo municipal de Mercasa y la configuración y dimensiones del propio recinto requerirían un refuerzo policial en la zona, detrayendo efectivo de las labores de vigilancia del cumplimiento del estado de alarma”.

Además, para poder instalar el mercadillo los conductores de los vehículos estacionados en Mercasa se verían obligados a abandonar su confinamiento para desplazarlos, “algo que choca de plano con la recomendación de quedarse en casa y evitar salir para evitar contagios”.