Realidad 1; Se mire por donde se mire y a pesar de algunos eximentes admisibles, la gestión de la pandemia por parte del tandem social-comunista ha sido desastrosa y por tanto reprobable. Hay razones suficientes para la dimisión de un gobierno al completo sea del color que sea. Basta con que cualquier votante de izquierdas cierre los ojos y piense si habría admitido estos graves y continuos errores si gobernara el centro derecha actualmente…efectivamente ¡Ardería Troya!
Tengo absolutamente claro que aquí nadie del gobierno lo va a reconocer y mucho menos dimitir o convocar elecciones pues los extremistas comunistas, independentistas y pro etarras, socios del Psoe, tensarán pero nunca llegarán a romper la cuerda con Sánchez, con el que siempre estarán legitimados y nunca perseguidos.
Realidad 2; ¡No habrá presión social! Olvídense de grandes y multitudinarias manifestaciones. Serán imposibles por el rebrote del contagio hasta dentro de muchos meses, tantos como hagan falta para que lo ocurrido se diluya en el tiempo y los nervios se calmen.
La Utopía; ¿De verdad le merece la pena a Pedro Sánchez gobernar así? Le espera «la madre de todas las crisis», con Iglesias y sus anti sistema desestabilizando a diestro y siniestro, los independentistas de nuevo chantajeando día si y día también y Europa desconfiando de este Cocktail vírico-político.
¿No vería en Inés Arrimadas un posible puente para conectar con Casado y retomar el pacto constitucionalista tan necesario en estos momentos para este país? Imaginaros; Psoe + PP + Ciudadanos, sin extremos, sin destructores de la constitución, con el beneplácito y aplauso de Inversores y países comunitarios, recuperando parte del crédito perdido por parte de los ciudadanos y votantes de izquierdas y derechas, con un futuro más prometedor para todos los Españoles…Y de verdad que no sería lo que ahora me pide el cuerpo pasado lo pasado, es…¡Lo que de verdad nuestro cuerpo necesita!