El tema del año está siendo sin duda la liberalización de la Autopista del Mediterráneo, la AP-7. Una noticia que ha llegado de forma positiva a la gran mayoría de la población. No obstante, no ha sido igual de buena para todos, ya que 140 empleados de Abertis salieron de la empresa con un ERE asociado al fin de las concesiones.

A esa gran cantidad de afectados se suman 22 trabajadores que se han quedado en un limbo laboral. Todos ellos pertenecen a Brócoli Facility Services, empresa que hasta el pasado 31 de diciembre se encargaba de la limpieza de las oficinas y troncos de los peajes.

Esta entidad tiene una prórroga de ocho meses tras finalizar su contrato, pero el fin de la concesión ha finalizado antes que dicha prórroga y la empresa ha decidido suspender de sus funciones a los trabajadores y por ende, también de sueldo, pero siguen dados de alta. Por lo que no tienen trabajo, pero no están despedidos.

Entre los 22 afectados, cuatro tenían su base de trabajo en el peaje de La Vila. Todos ellos han seguido acudiendo a su puesto de trabajo, por recomendación de sus abogados, pero se han quedado a las puertas, por lo que han puesto todo en manos de asesoramiento legal.