Estamos en agosto. Vacaciones. Operación salida. Rebrotes. Miedos y recelos. Ausencia de británicos en las playas españolas. Ola de calor. Se hunde la economía. Y muchos titulares más en estos primeros días de agosto. Desde estas líneas no nos cansamos de recomendar prudencia y sentido común. Ahora que la cosa empezaba a ir mejor… Por ejemplo, en cultura: ya empiezan a darse algunos conciertos; a partir de septiembre podremos ver teatro, recitales… siempre con los protocolos fijados por el ayuntamiento de Benidorm, como la distancia social, los aforos limitados y las actuaciones con mascarilla. Lo iremos viendo poco a poco. “Cuando llegue septiembre, todo será maravilloso”, que dice la canción. Pueden pasar muchas cosas en septiembre: que estemos confinados de nuevo, que la pandemia haya remitido, que hayan encontrado una vacuna y, lo más inviable, que los políticos se entiendan entre ellos y hagan de España un verdadero estado de bienestar.  Seamos optimistas. Mientras tanto, disfrutemos del verano, en España o en el extranjero, en casita o en el campo. Que son vacaciones bien merecidas.

Manuel Palazón