El alcalde de Finestrat, Juan Francisco Pérez, se reunió ayer con vecinos y empresarios de la Cala para informarles sobre la recta final de las obras de canalización del barranco. En esta reunión estuvo asistido por el ingeniero municipal, Óscar Llorca, el director del proyecto, José Ramón García Pastor, el Inspector Jefe de la Policía Local, Agustín Rubio.  Al encuentro estaban convocados 42 locales entre comercios, bares, restaurantes y oficinas, además de 10 comunidades de vecinos que están afectados por encontrarse en el tramo final de la Avenida Marina Baixa, desde su confluencia con el barranco (a la altura de la farmacia) hasta la playa.  También asistió la concejala de Comercio, Mª Dolores Viudes, los presidentes de las asociaciones vecinales de la Cala, “Puig Campana” y “La Barreta”, y Javier Díez, gerente de Hidraqua, empresa concesionaria del servicio de agua y saneamiento que sufraga estas obras con cargo a los fondos anuales de renovación.

En palabras del alcalde, Juan Francisco Pérez, “entramos en la recta final de una obra histórica como es la canalización del barranco de la Cala. Por este motivo ayer convocamos a vecinos y empresarios de la zona afectada para explicarles en qué van a consistir los trabajos y los plazos previstos de ejecución. En primer lugar, quiero agradecerles su comprensión. Están todos muy concienciados de que es una obra muy importante para la Cala y seguramente una de las obras más importantes de los últimos 50 años en Finestrat. Y estamos a escasos meses de solucionar un problema histórico. En el encuentro de ayer explicamos que la fecha prevista de inicio es el 15 de octubre, justo después del Puente del Pilar.  También dimos cuenta  de las medidas que estamos adoptando para su ejecución en el menor tiempo posible pues, si todo marcha según lo previsto, calculamos que la obra estará terminada en marzo”. En estos meses no está previsto que la calle esté levantada totalmente sino que se irá tapando conforme avanza la obra. De este modo, los servicios que abastecen tanto a establecimientos como comunidades de vecinos seguirán funcionando con normalidad.

A partir del 15 de octubre, según explicaron los técnicos en el encuentro, empezará la retirada de todo el mobiliario urbano, vegetación, mesas y sillas de terrazas. Dejarán un carril de bajada para la circulación y pasos peatonales tanto para llegar a la playa como para cruzar de una acera a la otra. En lo que respecta al aparcamiento, se acotará un espacio en el parking de la playa y proporcionarán tarjetas de residente para aquellos vecinos que no puedan aparcar en las plazas de sus edificios.  También habilitarán un semáforo de paso alternativo para dar entrada a proveedores a la zona de carga y descarga anexa a la plaza del antiguo edificio Ánfora. “Desde el Ayuntamiento nos hemos volcado al máximo para dar todas las facilidades y evitar, en la medida de lo posible, las molestias que generan todas las obras”, señaló el alcalde, quien puso en valor la trascendencia de esta actuación de gran complejidad técnica  “pero que va a poner fin a los gravísimos problemas que tenemos en la Cala cada vez que llueve”.

Por último, el alcalde agradeció la disposición de Hidraqua para llevar a término esta obra “dentro del acuerdo de mejoras hídricas que tenemos establecido del cual más de la mitad de los 3 millones de inversión van destinados a canalizar el barranco de la Cala”.

Detalles técnicos

En cuanto a la dimensión más técnica de los trabajos se prevé, en primer lugar, la construcción de una arqueta de captación junto a la Avenida Marina Baixa, que será capaz de absorber todo el caudal que discurra por el lecho del barranco y conducirlo de forma subterránea mediante dos líneas paralelas de marcos prefabricados de hormigón de 3,50×1,50 metros de sección hidráulica y de 200 ml de longitud, por debajo de la calzada hasta la playa. En este punto la obra concluye en una cámara de laminación que entrega las aguas al mar de forma sostenida. Además, aprovechando esta actuación se prevé la renovación de la infraestructura de agua potable y saneamiento, la implantación de gas natural y la reurbanización completa de pavimentos en aceras y viales para mejorar la accesibilidad de la zona.

El principal objetivo de esta obra histórica para Finestrat es ralentizar la velocidad de las avenidas de agua y, con ello, reducir la peligrosidad del encauzamiento por el riesgo de arrastre.  Al mismo tiempo, estos trabajos aseguran una capacidad de desagüe suficiente para evacuar un caudal de 28’20 m3/sg, conforme establece el “Plan Director de Defensa contra las inundaciones en la comarca de la Marina Baixa” de la Confederación Hidrográfica del Júcar.  La obra está promovida desde el Ayuntamiento de Finestrat en colaboración con Hidraqua, empresa concesionaria del servicio de agua y saneamiento que sufraga esta actuación con cargo a los fondos anuales de renovación. Los trabajos de la primera fase concluyeron el pasado mes de diciembre, con una inversión de 193.057,85 euros y la segunda y tercera fases se están ejecutando de manera simultánea, tienen un presupuesto conjunto de 1.870.289,52 euros.