Hosbec ha reaccionado al anuncio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de recurrir la normativa urbanística municipal de viviendas turísticas de Madrid, Bilbao y San Sebastián. Estas ciudades han sido las primeras  en hacer los deberes para controlar y limitar el ‘tsunami’ de la hotelización de viviendas que se está extendiendo sin límite como consecuencia del desarrollo tecnológico de aplicaciones que permiten este tipo de transacciones y reservas sin control ninguno.

En opinión de Hosbec, y bajo una supuesta defensa de la ‘competencia’, la CNMC con su recurso defiende un modelo económico basado en la economía sumergida, sin que pueda aplicársele ordenanza limitativa alguna porque, según su criterio «tienen efectos restrictivos sobre la competencia … y provocará precios más elevados en el alojamiento turístico y reducirá la calidad…».
Estos argumentos son vacíos y se caen simplemente al observar cómo hemos sido testigos estos dos últimos años de una auténtica exposición en la ‘hotelización’ de viviendas sin control, limites ni normativas y desde luego ni se ha abaratado el precio ni se ha aumentado la calidad, sino que sus efectos han sido precisamente otros completamente diferentes: se ha elevado sustancialmente el precio medio del alquiler de viviendas, se ha reducido considerablemente el parque de viviendas disponibles para el arrendamiento urbano, se han generado no pocos problemas de convivencia entre vecinos y relaciones en las comunidades de propietarios y se han activado conatos de turismofobia de una actividad que se ha venido desarrollando de forma pacífica desde principios de los años 60 en España. Se ha reducido progresivamente el gasto medio por turista, y se han incrementado los costes municipales necesarios para mantener los servicios básicos de las ciudades como seguridad, limpieza, orden público, urbanidad etc.