L’Alfàs del Pi se ha sumado hoy a los actos que en todo el mundo se están llevando a cabo con motivo de la celebración del Día de la Mujer y que, en el municipio alfasino, ha tenido como momento culminante la concentración que un nutrido grupo de personas ha protagonizado a las puertas del Ayuntamiento y en la que la concejala de igualdad, Genoveva Tent, ha sido la encargada de proceder a la lectura de un manifiesto que, firmado por los sindicatos CCOO y UGT pedía, entre otros importantes puntos, un mayor reconocimiento de la figura de la mujer en la sociedad, una igualdad real entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, el final de la violencia machista o la ratificación por parte de España del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo.

Un manifiesto en el que se recordaba que “con la recuperación de la democracia en nuestro país y el reconocimiento expreso de la igualdad como derecho fundamental en nuestra Constitución, en la normativa comunitaria europea y en la legislación internacional, iniciamos una senda hacia la equiparación de derechos de las mujeres, cuyo desarrollo, aunque lento y defectuoso, supuso el logro de significativos avances y el objetivo irrenunciable de alcanzar la plena igualdad entre mujeres y hombres”, pero explicaba también que “cuatro décadas después, a pesar de los avances, persisten las desigualdades históricas que han dado lugar a la discriminación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida”.

En ese mismo sentido, se abundaba en que “hemos asistido a un periodo en el que la igualdad de derechos de las mujeres sufría una regresión durante la crisis económica, y cómo tras la misma, surgen movimientos reaccionarios cuyo objetivo es eliminar los importantes avances alcanzados”.

Los redactores del manifiesto “condenamos todas las formas de violencia machista, cuya expresión más brutal, repulsiva e intolerable son los asesinatos de las mujeres por el hecho de ser mujeres; las agresiones sexuales, el acoso sexual y el acoso por razón de sexo, que de forma cotidiana sufren mujeres y niñas, así como todas aquellas otras formas de violencia contra las mujeres en todos los ámbitos, en el hogar, en la calle y en el trabajo. La invisibilidad de la violencia machista, la normalización social de la misma y las manifestaciones y estrategias de apoyo, refuerzo y perpetuación de esta violencia, deben ser combatidas a todos los niveles y en todos los ámbitos y escenarios. Condenamos así mismo todas las formas de desigualdad y discriminación que padecen las mujeres en el ámbito familiar, social, político, y económico”. 

Las entidades convocantes hacían “un llamamiento al conjunto de la sociedad a la participación activa de todas y todos en las actuaciones que se van a llevar a cabo, así como a secundar los paros parciales, en pro de la consecución del pleno y efectivo derecho a la igualdad de todas las mujeres, para denunciar cualquier vulneración de los derechos constitucionales, poner fin al retroceso experimentado en la última década y a las amenazas del más anquilosado y arcaico sector del patriarcado. Así mismo exigimos al Gobierno, a las formaciones políticas y a las empresas, la adopción de medidas eficaces y efectivas para combatir la discriminación y la desigualdad que aún siguen soportando las mujeres”.

Se trataba, en definitiva, de una concentración feminista en la que los participantes, mujeres y hombres, reclamaban una igualdad real entre géneros, una protección real y efectiva de los derechos de la mujer y el fin de una lacra como la violencia machista que, en lo que llevamos de año, se ha cobrado ya la vida de ocho mujeres en España.