Seniors spending time at the park

El otro día dijo la tele que las personas mayores usan más pañales que los bebés. A continuación informaban que la esperanza de vida en los nacidos en el siglo XXI es de cien años. Añadiendo a todo ello mi paso por los geriátricos de la zona para alegrar con villancicos estos tiempos navideños, me paro a reflexionar sobre la calidad de vida de las personas mayores. Antiguamente, la esperanza de vida era de cuarenta años, después de cincuenta; morían las personas por enfermedades incurables pero rebosantes de salud. En la actualidad vivimos muchos años, pero ¿con calidad de vida? No es mi objetivo sacar conclusiones determinantes, ni mucho menos proponer soluciones. Ya he dicho antes que era una mera reflexión. En nuestro tiempos hay personas que se quedan por el camino (accidentes de tráfico, ictus, derrames cerebrales…), personas que hasta el día de antes también estaban plenas de salud. Por su parte, algunos hombres y mujeres llegan a los noventa años, en plenas facultades físicas y mentales. ¡Dichosos ellos! Todo esto se me ocurre un día después del sorteo de navidad, en que la inmensa mayoría afirmamos categóricamente: no me ha tocado la lotería, pero lo importante es la salud. ¡Feliz Navidad! La próxima vez vendré más optimista.

Manuel Palazón